miércoles, 4 de marzo de 2009

Para orar cantando y orando con el sexto dolor y gozo de San José


Sexto dolor y gozo de San José

Ya puedes encontrar en el Podcast IPH el sexto dolor y gozo orado y cantado por las hermanas Inés HdM y la Hna. Nieves HdM.

Encuentralos en la siguiente dirección:

martes, 3 de marzo de 2009

San José en la contraportada de Actualidad Litúrgica


San José con el Niño

Te ofrezco la contraportada de la revista Actualidad Litúrgica, revista bimestral de Pastoral Litúrgica.

La Compañía de Jesús, fundada por San Ignacio de Loyola en el año de 1534 es quien ofrece a la Iglesia esta interesante publicación. Ahora, en el número 207 correspondiente a Marzo-Abril de 2009 nos presenta, en la contraportada, una imagen relativa a la Adoración de los Magos obra del pintor mexic Miguel Cabrera (1695-1798). Esta obra es parte de una colección particular en México, D. F. Esta pintura fue realizada por Miguel Cabrera de quien te presenté ya otra obra, aparecida en la misma revista el día 16 de febrero de 2009.

En ella contemplamos a San José que tiernamente ve a su hijo, a quien sostiene en sus brazos. Jesús mira al cielo y a su vez se sostiene de José, su padre.

Se contempla a San José y al Niño Dios entre nubes y querubines. A los pies de San José se contempla un ángel que sostiene un lirio que es el símbolo de la pureza de San José.

P. Óscar Alejandro, m. j.

lunes, 2 de marzo de 2009

Jesús aprendió el trabajo de la escuela de José


Imagen de San José y el Niño

Te presento la portada del misal mensual de Buena Prensa correspondiente al mes de marzo (año 5, n. 59) en el que se nos ofrece una pintura de San José en el taller de Nazaret contemplando a Jesús que trabaja.

Esta es una pintura del jesuita Pedro María Iraolagoitia.

En ella contemplamos a un Jesús adolescente que toma entre sus manos las herramientas del trabajo, reflejando la condición humana asumida por el Hijo de Dios y como, a través de entrar en contacto con estas realidades, Jesucristo redime esta área de la vida humana.

Vemos por otra parte como José sostiene, con su mano izquierda un instrumento propio de la carpintería y como con su mano derecha se apoya en su banco de carpintero, en el cual trabaja su Hijo.

Descubrimos la mirada contemplativa de José hacia Jesús. Esta imagen me recuerda el texto del Papa Juan Pablo II en el número 22 de la Exhortación Apostólica El Custodio del Redentor (Redemptoris Custos): Gracias a su banco de trabajo sobre el que ejercía su profesión con Jesús, José acercó el trabajo humano al misterio de la redención.

También, la imagen alude al texto de San Lucas 2, 51: Bajó con ellos a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Un texto en el que descubrimos la actitud de Jesús, una vez que es encontrado, después de tres días de estar perdido: se muestra obediente a su padre y a su madre. Es un Jesús que en su obediencia refleja, con su trabajo callado, el amor por el esfuerzo humano y la docilidad de aprender del ejemplo de un humilde obrero.

P. Óscar Alejandro, m. j.


domingo, 1 de marzo de 2009

Quinto dolor y gozo para el quinto domingo dedicado a San José


Quinto Dolor y Gozo

Custodio del Hijo de Dios hecho hombre. Cuánto tuviste que sufrir por defender y alimentar al Hijo del Altísimo, particularmente en la huida a Egipto, y viendo los ídolos de los egipcios; pero también fue grande tu alegría al tener a tu lado al Hijo de Dios y a su Santísima Madre.

Por este dolor y gozo alcánzanos la gracia de que, huyendo de las ocasiones de pecado, venzamos al enemigo infernal, y no vivamos ya más que para servir a Jesús y a María.

(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)

Quinto dolor

El ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y estate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo (Mateo 2,13).

Es todavía de noche cuando la Sagrada Familia tiene que huir de Belén hacia el lejano Egipto. Pero José está acostumbrado a obedecer a Dios y lo hace con prontitud. No inquiere sobre las razones que pueda tener Dios al ordenar ese viaje, porque Dios siempre sabe más.

Obedeciendo a Dios el hombre no se equivoca nunca. Sólo se equivoca cuando el príncipe de la mentira distorsiona la realidad y hace que se vean con aparente claridad cosas que no son verdad.

Bendita obediencia que descomplica el alma y hace que el hombre tenga una especial confianza con Dios. El sacrificio que comporta cumplir la divina voluntad traerá enseguida el gozo.

Quinto gozo

Y estuvo allí hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que dice el Señor por el profeta: «De Egipto llamé a mi hijo» (Mateo 2,15).

Sin él saberlo, se están cumpliendo las Escrituras sagradas. No conoce hasta cuándo tienen que estar en Egipto. De momento está viviendo donde Dios quiere, como Dios quiere, con quien Dios quiere, hasta que Dios quiera. Procurando trabajar y entablar amistades, santificando lo que tiene que hacer en esos momentos. Porque ahí le espera Dios.
Cuando se ama la voluntad de Dios se es muy feliz. La imaginación –movida por la vanidad– puede sugerir que en otro lugar o con otras personas seríamos más felices. No hay que esperar al día de mañana o a que cambien las circunstancias para servir a Dios. Ahora es cuando hemos de realizar sus designios.

Entonces se cumplirán sus palabras y escribiremos una historia humana que será a la vez historia santa, en medio de la vida corriente. Quien descubre esto, se llena de gozo y seguridad.

Reflexión:

· ¿Comprendo que Dios me ha hecho el gran regalo de la libertad para poder amarle, y que le amo precisamente cuando le obedezco?

· ¿Me doy cuenta de la delicadeza de Dios con los hombres que no nos obliga, sino que nos propone sus planes?

· ¿Procuro llevar a la oración las cosas que Dios me sugiere, sabiendo que, a veces, la cuestión no está en entender sino en amar?

· ¿Sé que los santos han entendido más porque han procurado cumplir la voluntad de Dios, es decir, porque han amado más?

· ¿Me doy cuenta de que mi vida –mi trabajo, mi descanso, mis amores– es tan importante que Dios cuenta con ella?

· ¿Está sirviendo mi vida a los planes de Dios o prefiero realizar el plan que yo me he forjado para mí?

Propósito:

Rezar estos días despacio el Padrenuestro con el deseo de cumplir su voluntad.

Oración:

Oh bienaventurado José que acomodaste tu vida a los planes divinos, ayúdanos a obedecer a Dios en nuestra vida ordinaria y a descubrir la trascendencia divina que tiene todo lo que hacemos, para el bien nuestro y el de los demás. Así sea.

Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía.
Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.
Jesús, José y María, con vos descanse en paz el alma mía.
.
Jesús Martínez García
.
Tomado de:
.

sábado, 28 de febrero de 2009

Un artículo en torno a Canals y su tesis doctoral dedicada a San José


Te presento un artículo dedicado a Francisco Canals Vidal recientemente fallecido (7 de febrero de 2009) que publica el sitio: www.filosofía.org

San José, una figura popular olvidada por los teólogos

«Religión. San José, una figura popular olvidada por los teólogos. El doctor Canals le dedica una tesis doctoral. Sobre la figura de San José se ha presentado últimamente una tesis de doctorado en la Facultad de Teología de Barcelona, de la que es autor el profesor de Metafísica de la Universidad Central de nuestra ciudad, el doctor Francisco Canals Vidal. El trabajo constituye una valiosa aportación a la comprensión de la figura del santo patriarca, tan presente en la piedad popular y tan olvidado en el pensamiento teológico. Excepción hecha de Francisco Suárez, los teólogos no se han ocupado suficientemente de san José, cuya devoción está tan extendida y cuyo nombre llevan tantas personas –particularmente en Cataluña–. Según el doctor Canals, «hizo más en favor de san José el famoso pasaje incluido por santa Teresa en uno de los capítulos de su vida, que todos los teólogos de la Iglesia católica juntos». El hecho de que esta tesis se haya presentado en la Facultad Teológica de Barcelona –concretamente, en la Sección de San Cugat del Vallés, y haya sido dirigida por el jesuita padre Francisco de P. Solá– tiene una especial significación por cuanto nuestra ciudad tiene dos instituciones de especial raíz josefina: el templo de la Sagrada Familia surgió en el seno de una institución dedicada al culto al santo patriarca; en el santuario de San Jasé de la Montaña, por otra parte, se han integrado, desde su fundación, una obra social y un centro de devoción al santo esposo de María.

Juan XXIII reparó una injusticia. En los tiempos modernos, san José contó con un gran amigo en la Iglesia católica. Un amigo influyente, pues se trataba nada menos que del buen Papa Juan XXIII, cuyo nombre de pila era Angel José. Por sus orígenes campesinos, el Papa Roncalli sentía por su patrono una tierna y profunda devoción. Por lo mismo, quiso introducir su nombre en el canon de la misa y encomendó al patriarca la gran empresa de su pontificado: en efecto, quiso que fuera el patrono del Concilio Ecuménico Vaticano II. ¿Fue sólo una manifestación anecdótica y subjetiva de la «edad tradicional» del Papa o la decisión encerraba un sentido eclesial profundo? Para el doctor Canals, la respuesta no encierra ninguna duda. La devoción a san José, en la que el pueblo cristiano y los santos han tomado la delantera a los teólogos y a los jerarcas religiosos, constituye una actitud que el autor de la tesis califica de «finamente católica». Tan finamente católica como el verso de Alavedra en su obra «El pessebre», musicada por Pau Casals, en la que pone en labios de José este bellísimo verso: «Ara us veig fet infant / i son ful meu». O estas palabras pronunciadas por uno de los pastores en uno de los «belenes vivientes» de Andalucía: «Dios te ha escogido para ser padre suyo.» (La tradición del pesébre y en general la contemplación franciscana de la infancia de Jesús ha constituido otro factor de revalorización de San José en la tradición de la iglesia y en el «sentido de la fe» –el «sensus fidei», hoy tan valorado– del puebio creyente). El verso de Alavedra y la frase del pastor andaluz nos introducen en el núcleo del trabajo del doctor Canals, que lleva por título «José, esposo de María, patriarca del pueblo de Dios». Aunque el punto de partida es la piedad popular, la nueva liturgia sobre san José y el magisterio de los últimos pontífices, la parte central del trabajo es sólidamente bíblica. Y se centra en un análisis de la paternidad de san José sobre el Salvador.

Cinco títulos bíblicos. La tesis parte, a este respecto, de los cinco títulos que el Nuevo Testamento –tan parco en hablar de María y José– nos da de él: esposo de María, madre de Dios; padre de Jesús; hijo de David; hombre justo y artesano de oficio. «Su familia –dice el doctor Canals– no era ni obrera en sentido moderno ni burguesa, sino artesana, menestral y rural.» Si se nos permite simplificar, diremos que la tesis del doctor Canals quiere superar una visión de san José sólo en función de María, «para restituirle toda su entidad propia en el misterio de la Encarnación: gracias a José, Cristo se inserta en la descendencia de David y de los patriarcas». Por esto, considera un gran acierto la denominación de «patriarca» atribuida a José en el lenguaje popular cristiano.

Padre de Jesús. Por otra parte, el matrimonio virginal de María y José, un Verdadero amor esponsal, aunque sin relación carnal, el autor lo sitúa en función del nacimiento de Cristo. Aquellos dos esposos vivieron una alta forma de amor no posesivo, precisamente por que en aquella familia había de venir al mundo el Hijo de Dios. Paralelamente a la concepción virginal de Jesús por María, el autor pone los fundamentos bíblicos de la «generación patriarcal del Hijo de Dios», por lo que, aún no siéndolo según la carne, José es y puede ser llamado «padre de Jesús». (El doctor Canals no es partidario, por lo mismo, de términos como «padre putativo», «padre nutricio» o «ayo», como decía santa Teresa.)

Centenario de Santa Teresa. Que un seglar de 59 años, padre de once hijos, profesor de Filosofía durante más de 25 años en la Universidad civil, reivindique a san José y ofrezca a los teólogas profesionales sus aportaciones –el libro será publicado próximamente por la Bibliotca de Autores Cristianos– constituye una verdadera noticia. Una noticia que hay que situar en el actual centenario teresiano. Teresa de Cepeda, que tenía tanta devoción al santo patriarca y quería una imagen del mismo en cada Carmelo reformado, leería con gusto e incluso con buen humor esta frase de la tesis: «En el siglo XVI y en los convento teresianos se sabía más de san José que en las aulas de Salamanca y de Alcalá. Santa Teresa sabía de san José más que Báñez».
Artículo de:
.
J. Piquer publicado en La Vanguardia, Barcelona, domingo 17 de enero de 1982, página 27.

Artículo y fotografía tomados de:

viernes, 27 de febrero de 2009

El silencio, perfil de la vida de San José


La vida del carpintero

El trabajo de carpintero en la casa de Nazaret está envuelto por el mismo clima de silencio que acompaña todo lo relacionado con la figura de José. Pero es un silencio que descubre de modo especial el perfil interior de esta figura.

Los Evangelios habla exclusivamente de lo que José hizo, sin embargo permiten descubrir en sus “acciones” –ocultas por el silencio- un clima de profunda contemplación. José estaba en contacto cotidiano con el misterio “escondido desde siglos”, que “puso su morada” bajo el techo de su casa.(Custodio del Redentor 25).

¿Quieren mayor gozo? ¿Hay mayor maravilla? El Hijo de Dios, escogió a José como su padre terrenal. Le debemos mucho a San José. Y por eso que mi San José, tan humilde, silencioso, prolífico padre, único esposo, custodio del Redentor.

Pronto llega su fiesta y no se cuantas bendiciones empieza a derramar Jesús, desde el mismo día 1 de Marzo, ¡no se pueden imaginar!

Sólo pídanselo y esperen, que él como abogado nuestro no se hace esperar… Me pregunto: ¿Habrá alguna cosa que Jesús le niegue a su papito José?, ¿Al que obedeció por tantos años?... ¡Existirá alguna petición por difícil que sea, que Jesús no le conceda a San José cuando se lo pedimos con oración y la misma humildad que lo revistió a él para vivir, tan oculto y tan activo en el Plan de la salvación del Padre Eterno! Es para mi un gran orgullo decirles que Santa Teresa, la gran santa reformadora del Carmelo contemplativo, fue la promotora de la renovación del culto a San José en la cristiandad. Pronto se avecina el día de San José, que celebramos el 19 de marzo, pero que es fiesta movible, por la Santa Cuaresma, y eso para nuestra familia es motivo de gran alegría, pues somos muy devotos del buen santo.

El sacrificio total que José hizo de toda su existencia a las exigencias de la venida del Mesías a su propia casa, encuentra una adecuada razón “en su insondable vida interior, de la que le llegan mandatos y consuelos tan singulares, y de dónde surge para él la lógica y la fuerza, “propia de las almas sencillas y limpias” (Custodio del Redentor 26), para las decisiones grandes, como de poner su libertad a la disposición de nuestro Dios .

Su fidelidad conyugal, aceptando de la familia su condición propia, su peso y responsabilidad, y renunció por un amor virginal incomparable, al amor conyugal natural que la constituye y la alimenta (Custodio del Redentor 26).

En Palabras de Pablo VI: esta sumisión a Dios, que es disponibilidad de ánimo para dedicarse a las cosas que se refieren a su servicio, no es otra cosa que el ejercicio de la devoción, la cual constituye una de las expresiones más abnegadas de la virtud de la religión.

Pierra Ferrari
13 de febrero de 2009

Tomado de:

http://www.fraynelson.net/forum/topics/la-vida-del-carpintero-sane

jueves, 26 de febrero de 2009

Francisco Canals Vidal un apóstol de San José (30/V/1922- 07/II/2009)


Francisco Canals Vidal, maestro de la verdad

Barcelona, martes 10 de febrero de 2009
El 7 de febrero fallecía a los 86 años de edad el profesor Francisco Canals Vidal, catedrático de Metafísica, uno de los grandes filósofos católicos contemporáneos.

Miembro emérito de la Pontificia Academia de Santo Tomás, doctor honoris causa por las Universidades Santo Tomás de Manila, Abat Oliba CEU de Barcelona y FASTA de Mar del Plata, fue conocido sobre todo como catedrático de Metafísica de la Universidad de Barcelona, y como profesor de la Fundación Balmesiana y miembro de la Schola Cordis Iesu.

Entre sus libros publicados destacan Sobre la esencia del conocimiento (PPU, Barcelona 1987), Los siete primeros Concilios (Scire, Barcelona 2003), Santo Tomás, un pensamiento siempre actual y renovador (Scire, Barcelona 2003), San José, Patriarca del pueblo de Dios (Balmes, Barcelona 1987) y San José en la fe de la Iglesia (BAC, Barcelona 2007).

Casado el 20 de junio de 1950 con Isabel Surís Fábrega, era celador del Apostolado de la Oración.

Ofrecemos a continuación el recuerdo de uno de sus discípulos, monseñor Enrique Planas, quien ha sido oficial del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales, delegado de la Filmoteca Vaticana, y ha fundado la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL).

Francisco Canals Vidal, maestro de la verdad

El profesor Francisco Canals Vidal acaba de fallecer dejando una ingente obra intelectual y una red de discípulos que se cuenta por decenas y que ejercen su magisterio en universidades de todos los continentes.

Canals tuvo dos maestros –en realidad uno sólo– el padre Ramón Orlandis, S.J. y el propio Tomás de Aquino: ambos nutrieron un magisterio que él supo transmitir a la realidad actual dando respuesta viva y eficaz a los problemas que plantea el presente momento histórico.

Comentar su obra es tarea imposible en un breve artículo, pero sería suficiente recordar el esfuerzo de liberar a Santo Tomás de Aquino de muchas adherencias y enriquecerlo con tantas de sus facetas olvidadas con el paso de los siglos y que en realidad son de vivísima actualidad. La reflexión de Canals ha dado como fruto una síntesis nueva de la doctrina del Doctor Angélico, expresada en unas tesis que van mucho más allá de las veinticuatro de la tradición reciente. De modo que tenemos a un Tomás nuevo en su ardor, nuevo en sus métodos y nuevo en su expresión, tal como exige la misión actual de la Iglesia de una nueva evangelización (Santo Tomás, un pensamiento siempre actual y renovador, Scire, Barcelona 2003).

Recuerdo que en 1967, en el banquete ofrecido al nuevo catedrático de Metafísica, en la Universidad de Barcelona, el doctor Alfredo Rubio de Castarlenas hizo un brindis que comenzaba diciendo: "en este homenaje al Canals metafísico yo brindo por el Canals teológico...". Más que una invitación dicho brindis fue una consigna que el profesor jamás olvidó y dio como fruto una obra cumbre, menos difundida de lo que merece, que recoge la doctrina de la ortodoxia católica según Los siete primeros Concilios (Scire, Barcelona 2003).

El cardenal Dario Castrillón, que tanto está haciendo a favor de la unidad de la Iglesia, me confesó que tiene esta obra como libro de cabecera. En un milagro de amena claridad este libro sabe explicar, de forma exhaustiva, la formulación de la ortodoxia católica demostrando que no hay nada nuevo bajo el sol y que si la verdad es indefectible también el error de las viejas herejías aflora sin cesar a través de la historia. ¿Acaso muchos dirigentes de la política y de la cultura cristiana de nuestros días no caen en la tentación de hacer un cristianismo sociológico-político que no es sobrenatural y que no es humano? Al igual que en el arrianismo se busca la construcción de estructuras político-sociales-culturales en la ignorancia de la dimensión sobrenatural. Es sólo un pequeño ejemplo de una obra que nos recuerda con simpatía y ternura las grandes verdades que sostienen el edificio de la Iglesia y que nunca habría que olvidar.

Canals gustaba decir, con pasión, humildad y garbo, que los hombres son instrumentos de Dios, cuando lo son, y otras veces también lo son, aunque no hagan más que estropear sus designios. Sin duda él fue un eficaz transmisor de la verdad de Dios y que, junto con sus maestros Tomás y Orlandis, en estos momentos está contemplando, cara a cara, la realidad Divina. Es algo que la fe y la confianza en la divina Misericordia nos hace pensar.
Enrique Planas

zenit.org

Tomado de:

miércoles, 25 de febrero de 2009

Para orar y cantar con el tercer y cuarto dolor y gozo


Tercer y cuarto dolor y gozo de San José

Ya puedes encontrar en el Podcast IPH el tercer y cuarto dolor y gozo orado y cantado por las hermanas Inés HdM y la Hna. Nieves HdM.

Encuentralos en la siguiente dirección:

martes, 24 de febrero de 2009

José dispuesto en el servicio al plan de Dios


El Undécimo, no estorbar

La verdad de un hombre justo, San José

Contamos con una entrañable tradición cristiana cuyo origen se remonta al siglo XVI que consiste en dedicar a la devoción de San José, Esposo de María Virgen, los siete domingos anteriores a su fiesta solemne del 19 de marzo, para expresarle cariño y pedirle mercedes. Surgió con ocasión del naufragio de una carabela. Se suelen contemplar los principales misterios acontecidos a los largo de su vida en la tierra, entretejidos de gozos y dolores, en los que se refleja de algún modo toda vida humana, la nuestra. En la del Artesano de Nazaret encontramos luz, serenidad, fortaleza, sentido sobrenatural, amor a Dios y a la Santísima Virgen. En el primer domingo de san José, también a lo largo de la semana, podemos meditar sobre el siguiente dolor y el correspondiente gozo:

Dolor: El de pensar que no era digno de permanecer junto a María su Esposa Inmaculada, al conocer que por obra de Dios se había convertido en Madre (cf Mt 1, 18)

Gozo: Al recibir la noticia del Ángel de que no debía tener reparo en recibir a María en su casa como Esposa, pues él había de ser padre adoptivo del hijo de la Virgen Santa (cf Mt 1, 20)

Lope de Vega (en Pastores de Belén) ha escrito unos versos encantadores sobre aquel drama desatado en la conciencia de José, sobre la base poco teológica de una duda sobre la virginidad de su Desposada. Pero vale leerlos por la sensibilidad del poeta ante la belleza del «Santo engendrado» y de su Madre Virgen:

Bien podéis persuadiros, /divino esposo, /que este santo engendrado / de Dios es todo.

Mirad la hermosura / del santo rostro, / que respeta el cielo / lleno de gozo: / hijo de David, / no estéis temeroso, / que este santo engendrado / de Dios es todo.

De esta bella palma / el fruto amoroso, / ha de ser del mundo / remedio solo: / de esta niña os dicen, / las de sus ojos, / que este santo preñado / de Dios es todo.

En realidad la perplejidad del Santo Patriarca versaba sobre sí mismo. ¿Cómo se había atrevido a desposarse con la Madre del «Emmanuel» (Dios con nosotros) anunciado por los Profetas y evidentemente realizado en María? : He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel (Isaías 7, 14)

Transparentes eran para José los ojos de María. ¿Cómo no iba a adivinar que el Santo engendrado era todo de Dios? ¡Si lo adivinó Isabel nada más entrar María en su casa! Se requería, por supuesto, una alta sensibilidad espiritual para captarlo. Sin duda Isabel se hallaba ilustrada por el Espíritu Santo. ¿Y José, no?

Tengo por cierto que san José recordaría las palabras de Isaías 7, 14, mil veces meditadas. Justamente, Mateo, al final de la revelación del Ángel al santo, menciona esta profecía ratificando su cumplimiento (Mateo 1, 23). Grande sería su sorpresa al advertir que María se hallaba radiante de pureza y embarazada, antes, por cierto, de que se celebrase «la boda», y la llevasen según las festivas costumbres del lugar, a casa del esposo. Seguramente entendió entonces por qué María le había hecho la singular propuesta de permanecer virgen en su matrimonio. Él había aceptado con gusto, porque el amor, cuando es eximio, no requiere la satisfacción de la sensualidad. Muchos no lo entienden, pero también son muchos los ciegos que no ven la luz del sol, y existe. Tanto más cuanto María era inmaculada, llena de gracia, y José dotado de singulares dones con vistas a la misión que había de cumplir en el hogar de Nazaret. León XIII, en la Encíclica Quamquam pluries (año 1899), escrita para declarar a San José patrono de la Iglesia universal, dice: «Como San José estuvo unido a la Santísima Virgen por el vínculo conyugal, no cabe la menor duda que se aproxima más que persona alguna a la dignidad sobreeminente por la que la Madre de Dios sobrepasa de tal manera a las naturalezas creadas [... ]; si, pues, Dios le dio por esposo a José, ciertamente no sólo se lo dio como ayuda en la vida, sino que también le hizo participar, por el vínculo matrimonial, en la eminente dignidad que Ésta había recibido».

María y José se han conocido en Nazaret, pueblo de un centenar de habitantes o poco más. Sus miradas se han cruzado en innumerables ocasiones. Más aún después de haberse desposado. Era un compromiso muy fuerte, aunque no era todavía el matrimonio. "Las bodas" se celebrarían seis u ocho meses más tarde. La mirada, se ha dicho, es casi el alma hecha fluido. Entre nosotros, el otro es siempre, al menos en parte, un enigma, vemos zonas opacas, indescifrables. Pero, como dice un buen filósofo, "la vida humana es en sí misma inteligible; el rostro, re­presentación de la persona, concentrado en los ojos -el primer inteligible-, descubre lo que hay detrás, la interioridad que rezuma hacia el exterior. Se puede leer. La condición para ello, evidentemente, es mirar con atención y conocer el «alfabeto», la significación de los rasgos fisiognómicos en cada raza, sociedad, sexo, edad. Lo malo es que el hombre occidental contemporáneo -no sé lo que pasa fuera de estos límites-, por ser más racionalista que racional, no suele ver lo que es inteligible en el rostro ajeno, y además rara vez tiene en cuenta lo que ha visto. Esta posibilidad tiene el máximo alcance entre hombre y mujer, porque es el rostro, en su expresión, donde se manifiesta más claramente el proyecto en que consiste la persona" (Julián Marías).

La Virgen María es inmaculada, deificada por la Gracia santificante en plenitud, no hay opacidad alguna en sus ojos. Es pura transparencia. La mirada de José era la del más casto de los hombres, el hombre elegido desde la eternidad para Maria (Virum preadestinatum Mariae), dijo Ireneo. Resulta impensable que se le ocurriera una hipotética infidelidad de su Esposa o alguna inconfesable situación que le hubiese obligado a entregarse a otro. La mirada de María era un libro abierto: Dios estaba con Ella. Él era indigno de tanta santidad.

Dios permitió que entrara en su mente de honda humildad la preocupación de si no se habría entrometido como de rondón en un proyecto divino en el que no haría más que estorbar. No era digno, pensaba, de ser el esposo de la Madre del Mesías. Nunca podremos hacer un análisis exhaustivo de los pensamientos de José en aquella circunstancia. Sólo intentos de aproximación. Y esos intentos han de ser ajustados al texto sagrado original, no necesariamente a las traducciones poco ilustradas. Y si el texto resulta en algún punto ambiguo, habrá que intentar resolverlo teniendo en cuenta la unidad de la Escritura, las interpretaciones de los Santos (a veces dispares, cuando no están definidas por el Magisterio de la Iglesia) y las ciencias auxiliares.

Lo que dice Mateo (1, 19) es que José, como era justo (= santo), no quería "denunciarla" (deigmatisai). Hay que reconocer que el verbo (deigmatizô) es de difícil traducción, muy raro en griego y por eso se ha traducido de modos muy diversos. Es más común el verbo compuesto paradeigmatizô, que significa exponer a la afrenta, exponer a las injurias. Pero esta resonancia negativa no se incluye necesariamente en el verbo sencillo utilizado por Mateo, que puede significar simplemente "dar a conocer", "sacar a luz", "revelar", "hacer visible", "manifestar", sin resonancia negativa alguna. ¿Por qué derivar a una interpretación negativa, como si san José se planteara revelar algo malo sobre la Virgen? Con más motivo cabe admitir la interpretación positiva, cuanto que lo que dice Mateo en seguida es que [no queriendo revelar (publicar) lo sucedido] "pensó apoluô en secreto" (Mateo 1, 19), lo cual podría significar "pensó despedirla" o, en sentido técnico "deshacer, romper el vínculo matrimonial con ella". Por eso algunos traducen "pensó repudiarla en secreto". Pero también puede significar "pensó dejarla libre", "dejarla ir" en secreto (sin decir nada a nadie).

Si seguía adelante hasta la boda, se pensaría que el hijo de María era también de él, como así sucedió, y continúa el error hoy; lo cual le parecía injusto, como una especie de suplantación del Espíritu Santo.

Si anunciaba su marcha, «denunciando» así, o más claramente en castellano, «develando» el misterio sobrenatural que María silenciaba, tampoco parecía justo. Nadie le había otorgado una misión profética en el caso.

Ponderó las cosas en su corazón, escuchó atento la voz de su conciencia. Y llegó a pensar que era preciso «separarse», «alejarse», «abandonar» a su «Desposada», sin decir nada a nadie. La perturbación seguiría su curso pero, al menos, desapareciendo, no añadiría supuestos males. Dios haría el resto. Esta interpretación es conforme al texto original del Evangelio de Mateo.

Dios permite a veces la confusión, la perplejidad o incluso el error de buena fe en la conciencia de los santos; y el juicio de la conciencia moral ha de ser seguido siempre. Siempre ha de haber buena voluntad, amor a la verdad, análisis de la situación en la medida de su complejidad, no precipitar el juicio por pereza mental o pasión por una opción predeterminada. Cuando faltan datos, saber esperar. Si aparecen nuevos, saber rectificar. José decide en conciencia, en plena conformidad con los datos que tiene. José es un hombre «justo». No actúa a la ligera. A semejanza de María, «pondera las cosas en su corazón». Esta es, en este sentido, la primera verdad de José: José es un hombre de conciencia. En conciencia decide hacer lo más costoso para él: abandonar a María, cuando ya era toda la razón de su vida, de cada uno de los latidos de su corazón, de cada uno de sus pasos en la tierra.

Su conciencia parece dictarle un mandamiento no escrito explícitamente en las tablas que recibió Moisés: el llamado «undécimo mandamiento», que dice así: «el undécimo, no estorbar». La segunda verdad de José es esta: José es el héroe del Undécimo mandamiento. Por así decirlo: ¡antes morir que estorbar!. Y esto ha de ser así, sin paliativos, cuando se trata de los designios divinos. No estorbar los planes de Dios, no oponerse, no esquivarlos, no soslayarlos, no verlos como enemigos, sino como expresiones de un amor infinito en el que no cabe engaño ni traición. No estorbar es la formulación negativa de una profunda ansia positiva del ser humano: ayudar, colaborar, servir, construir. Hay quienes se afanan en destruir hasta el pensamiento, con filosofías deconstructivas o con políticas intrínsecamente dialécticas y agresivas sin aportar nada a cambio. La verdad de José es no sólo no estorbar sino servir, cuidar, sacar adelante la familia de Nazaret, protegerla en tiempo de persecución, proveer en todo tiempo. Por algo ha recibido el título de «providencia de la Providencia» y «criador del Creador».

Inmenso dolor el de San José, que la Providencia amorosa del Padre celestial no quiso evitarle. Le dejó con el problema sin mostrarle todos los datos. Permitió por un breve tiempo la confusión de su juicio. Pero pronto le envió un ángel para resolver cualquier sombra de duda. Dios siempre tiene un ángel para sus hijos.

Inmensa fue su alegría al recibir la noticia: José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, pues lo que en ella ha sido concebido [en efecto, como tú bien sabes] es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y [lo que ahora te revelo es que] le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados (Mt 1, 20-21)

Por este dolor y este gozo, los hijos de Dios –hermanos de Jesús- le pedimos a José su asistencia en nuestras grandes o pequeñas noches oscuras del alma, cuando no entendemos los designios de Dios o no sabemos descubrir su amabilísima Voluntad en los sucesos de cada día. Nos ayuda a ser humildes, a permanecer en oración, hasta de noche, para que -fieles- alcancemos la gracia de la perseverancia final. Cada momento de nuestra existencia y de la de los demás, pase lo que pase, siempre esconde una dimensión relevante en la economía de la Redención. Esa es la verdad de cada momento.

(*) Para más detalles sobre el tema de este artículo, ver mi libro -con sus notas a pie de página- Madre de Dios y Madre Nuestra. Introducción a la Mariología, 10ª ed. ampliada, Rialp, Madrid 2008, cap. IX.

Antonio Orozco
Arvo.net, act. 10.02.2009

Tomado de:

http://www.arvo.net/documento.asp?doc=012715d
.
Imagen tomada de:
.

domingo, 22 de febrero de 2009

Para escuchar y orar con San José


Segundo dolor y gozo de San José

Ya puedes encontrar en el Podcast IPH el Segundo dolor y gozo orado y cantado por la Hna. Inés HdM y la Hna. Nieves HdM.

Encuentralos en la siguiente dirección:



sábado, 21 de febrero de 2009

Cuarto dolor y gozo para el cuarto domingo dedicado a San José


Cuarto Dolor y Gozo

Santo fidelísimo a quien le fueron comunicados los misterios de nuestra redención. Grande fue tu dolor al conocer por la profecía de Simeón que Jesús y María iban a sufrir; mas este dolor se convirtió en gozo al saber que sus padecimientos servirían para la salvación de muchas almas.

Por este dolor y gozo te pedimos la gracia de trabajar sin cansancio por la salvación de las almas y ser contados en el número de los que resucitarán para la gloria, por los méritos de Jesús y la intercesión de María.

(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)

Cuarto dolor

Simeón los bendijo, y dijo a María, su madre: Mira, éste ha sido puesto... como signo de contradicción... para que se descubran los pensamientos de muchos corazones (Lucas 2, 34-35).

Simeón advierte a María y a José lo que habrán de sufrir aquellos que quieran estar con Jesús. Serán perseguidos por causa de la justicia, por vivir conforme a la verdad. Y a María se le augura que su alma será traspasada por una espada de dolor.

José sufre por la dureza de los corazones de tantos que no admiten ni a Jesús y ni la verdad que predicó, porque buscan su verdad, su felicidad egoístamente. Y sufre por cuantos son maltratados por cumplir la voluntad de Dios.

Dios puede hacer milagros, pero no puede cambiar el corazón de quien no es sincero y no quiere reconocer la verdad. Y eso, a José le duele, porque sabe que la felicidad y la salvación pasan por la puerta de la sinceridad.

Cuarto gozo

Porque han visto mis ojos tu salvación, la que preparaste ante todos los pueblos; luz para iluminar a las naciones (Lucas 2, 30-31).

Ciertamente Jesús será signo de contradicción para quienes no amen la verdad, pero será sobre todo luz para millones de mujeres y de hombres de toda la historia.

Las gentes se agolpan junto a la Sagrada Familia y al anciano sacerdote, y están mirando la Luz. Son los albores del cumplimiento de las palabras de Simeón, quien agradece a Dios haber podido ver al Mesías antes de morir.

José es feliz con Jesús. El no es su padre en el orden natural, pero lo es espiritual y afectivamente mucho más que si lo fuera. José es también nuestro padre en el orden espiritual, y goza viendo la Luz –que es Cristo– en nuestras almas.

Verdaderamente hay alegría en el cielo cuando nosotros –pecadores– nos arrepentimos, cuando reconocemos con sinceridad la verdad de Dios y la fe se hace vida en nuestra conducta.

Reflexión:

· ¿Es en la práctica el Señor lo primero en mi día, o antepongo otros intereses como si ellos fueran los que dan sentido a mi vida?
· ¿Hay algo que no quiero reconocer –un error práctico, algo que me humilla– y me hace sufrir en el corazón?
· ¿Pido a Dios luz para ver qué he de hacer y la fortaleza para realizar lo que Él me sugiera?
· ¿Estoy dispuesto a descubrir mis pensamientos al sacerdote y a escuchar lo que me diga para conocer la verdad en mi vida?
· ¿Acudo a mi padre san José en estos días?
· ¿Comprendo que tengo la responsabilidad de ser luz para los demás con mi ejemplo y mi palabra?

Propósito:

Cada noche, en presencia de Dios, examinaré mi conciencia con sinceridad, y acudiré estos días a la dirección espiritual.

Oración:

Oh Jesús, Luz de la gentes, ejemplo y medida de lo que el hombre debe ser, Maestro de la única verdad que salva, hazme humilde como lo fue san José para que sepa reconocer las verdades de la fe y sea consecuente con mi condición de cristiano. Así sea.

Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía.
Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.
Jesús, José y María, con vos descanse en paz el alma mía.

Jesús Martínez García

Tomado de:

viernes, 20 de febrero de 2009

Podcast, IPH: El espacio auditivo de San José en la Web


Un podcast dedicado a San José

¿Qué es un podcast? Un podcast es un sitio internet que te permite escuchar un archivo de audio, a través de tu computadora, o bien te ofrece la posibilidad de descargarlo a un reproductor de mp3 o bien los genéricos conocidos como ipod. A través de esta tecnología, se puede ofrecer, a quienes visitan un Podcast, una serie de archivos dedicados a diferentes temas. Yo quiero poder ofrecer, a través de muchas voces, melodias y sonidos, temas dedicados al Esposo de María.

Desde el día 19 de febrero de 2009, he querido poner a tu disposición el sitio que te ofrecerá el Podcast: IPH.
.
Te quiero compartir que IPH es la abreviatura del nombre de José, en Latín, (IOSEPH). Se tomó entonces la primera letra del nombre: I, y la última, PH (en Latín PH suena F).
.
Mi sueño es que a través de este Podcast conozcas música, entrevistas, homilías, magisterio del Papa y los obispos, reflexiones, oraciones... y lo que vayamos encontrando para que pueda ser escuchado por muchos hermanos y hermanas en la web.
.
Para llegar a ese sitio sólo haz click en la siguiente dirección:
.
.
Esperamos que el Podcast: IPH pueda ser, como reza el lema del sitio, El espacio auditivo de San José en la Web.

P. Óscar Alejandro, m. j.

jueves, 19 de febrero de 2009

Imagen y motivo del VIII Encuentro de la Familia Josefina


Te presento a continuación la imagen del poster que anunciará y animará el VIII Encuentro de la Familia Josefina y te comparto, además, la Editorial que próximamente aparecerá en el número de abril de 2009 de: El Propagador. Espero que a través del conocimiento, de esto que te ofrezco, te anime a acompañarnos en este encuentro josefino y a orar al Señor, a fin de que este acontecimiento, dé abundantes frutos en cada uno de los miembros de la familia de San José.

VIII Encuentro de la Familia Josefina

Dios mediante, el 25 de abril de 2009 la Familia Josefina: Laicos, Hermanas y Misioneros Josefinos nos reuniremos en el Colegio Esparza de la ciudad de Puebla para celebrar el VIII Encuentro de la Familia Josefina. El tema de nuestro Encuentro es: Crecer en humanidad desde Nazaret. Los motivos que nos llevaron a elegir este tema son:

El tercer año de preparación al Jubileo 2010: Vilaseca vive, que ha girado en torno a Jesús misionero y la tercera característica de la Familia Josefina que el padre Vilaseca llamó: el celo de la salud de las almas.

El año 2006 enfocamos la dimensión misionera con el tema: El fuego que inició en Nazaret, por lo que en este año hemos querido subrayar la dimensión educativa.

Una de las intenciones del padre Vilaseca al fundar a la Familia Josefina fue precisamente la educación de la niñez y de la juventud, la que se ha de hacer con la finalidad de forjar ciudadanos útiles y cristianos comprometidos, misión que los educadores josefinos han de realizar movidos por amor al carisma y a la vocación de educadores y con la visión de infundir en las familias el espíritu de Nazaret.

La Madre Cesarita, fundadora de la Congregación de las Hermanas Josefinas, se entregó de lleno a la educación de la niñez al inicio del Instituto, personalmente hizo la fundación de algunos colegios y se preocupó por la formación de educadoras a la altura de los tiempos y las circunstancias.

Puebla fue uno de los lugares donde Cesarita dejó sembrada la semilla de la educación. El Colegio San Vicente (Calle de San Jerónimo 1-A), donde las Josefinas estuvieron del 10 de noviembre de 1875 al 12 de abril de 1882, fue testigo de sus desvelos para poner las bases de su fundación; luego volverían a la Escuela Normal el 5 de julio de 1898. De aquí surgiría el Colegio Esparza. Allí muchas generaciones han crecido en humanidad.

125 aniversario de la Pascua de la madre Cesarita

La celebración de los 125 años de la pascua de Cesarita no puede pasar desapercibida para la Familia Josefina, y en este Encuentro, donde queremos renovar la dimensión educadora de nuestro carisma y nos ponemos el reto de Crecer en humanidad desde Nazaret, rendimos un homenaje sencillo y a la vez lleno de afecto y gratitud a esta mujer, “la hija primogénita de san José”, que supo ser discípula, madre y educadora más que con sus palabras, con su entrega y dedicación.

Tomado de: El Propagador de la Devoción al Señor San José, Año CXXXVIII, n. 4. (De próxima aparición).

Agradezco al Padre Salvador Osnaya Velásquez, mj, que hizo llegar esta valiosa información.

miércoles, 18 de febrero de 2009

La quietud de San José. Un artículo de El Propagador de Febrero 2009


¡Hogar, dulce hogar!

Escribe Georges Chevrot que “existe cierto número de pequeñas virtudes que no causan ruidosa admiración; más cuando están ausentes, las relaciones familiares se hacen tirantes y difíciles” (Las pequeñas virtudes del hogar. Herder 6° edic., Madrid 1999, contraportada). Algo parecido sucede con la quietud. Aunque más que virtud podemos definirla como ambiente o contexto donde otras virtudes se fraguan y predisponen el compartir y el relacionarse con armonía y paz.

El Papa Pablo VI, en su peregrinación por tierra santa, más concretamente por su visita a Nazaret el 5 de Enero del año 1964 –hoy hace 45 años- hacia la siguiente confesión: “Estamos aquí como peregrinos más no partiremos sin recoger rápida, casi furtivamente, algunas enseñanzas de la lección de Nazaret.

Su primera lección es el silencio. ¡Cómo desearíamos que se renovara y fortaleciera en nosotros el amor al silencio, este admirable e indispensable hábito del espíritu, tan necesario para nosotros, que estamos aturdidos por tanto ruido, tanto tumulto, tantas voces de nuestra ruidosa y en extrema agitada vida moderna.

Silencio de Nazaret, enséñanos el recogimiento y la interioridad, enséñanos a estar siempre dispuestos a escuchar las buenas inspiraciones. Y la doctrina de los verdaderos maestros. Se nos ofrece, además una lección de vida familiar. Que Nazaret nos enseñe el significado de la familia, su comunión de amor, su sencilla y austera belleza, carácter sagrado, e inviolable, lo dulce e irreparable que es su función en el plano social” (Liturgia de las horas. Fiesta de la Sagrada Familia).

Este ambiente donde la quietud reina, nos la dibujan y pintan idílicamente los artistas. Así nos la describe el vate josefino:

Entre sombras, José,
y en olvido,
cual de aves un nido
se encuentra tu hogar.

Donde todo a rogar
nos incita,
pues, esa casita
semeja un altar.

Hoy entramos, José,
en tu morada,
que está perfumada
de aroma sutil;

y salimos
llevando las flores,
que son los amores
que crecen ahí”

(Enrique Galindo Anguiano, m.j.)

Aquí, en la humilde casa de José, vive Jesús en compañía de María, esposa del carpintero. Aquí se respira la “quietud” que se traduce en una ambiente de familia, por la comprensión, respeto y aprecio mutuo. Todas estas virtudes tan necesarias para que la persona humana pueda crecer en un ambiente de libertad. Aquí se siente la felicidad y el gozo de vivir en comunión. ¿Podemos, por un momento siquiera dudar que en este lugar esta Dios?

La “quietud” que aquí palpita es la del amor que se esfuerza por complacer al otro; aquí la “quietud” no es pasividad tensa, por el miedo y la desconfianza sino armonía y paz de las personas que ahí comparten. El ambiente lo crean, ciertamente las personas que ahí habitan.

Romano Guardini llama a esta forma de vida la del “ hombre sabio”, refiriéndose a la actitud de la persona que va adquiriendo una peculiar calma y una cierta elevación y superioridad en sentido existencial (Las Etapas de la vida. Palabra, 4° edic, Madrid 2002, pág. 93). San Agustín afirmaba que nuestro corazón adquiriría la “la quietud” la profunda, aquella de nuestra personalidad cuando lograra la plena posesión de Dios. Atrás se quedó la lucha contra nuestros defectos, y finalmente logramos aquietarnos, aceptando incluso lo insoportable de nuestro carácter, como quien por los años llegara a la cima y desde ahí contempla su exigencia con serenidad y reconciliado consigo mismo.

La plena posesión de Dios la tendremos en el cielo. Pero ya desde ahora, poco a poco, nos vamos adentrando en esa “quietud” y serenidad… hasta llegar a tener la capacidad de distinguir entre lo importante y lo que no lo es, entre lo genuino y lo inauténtico, entre el conjunto global de la existencia y la revelancia intrínseca de los distintos elementos que la configuran: todas ellas formas de expresar lo que solemos denominar “sabiduría” (Romano Guardini, O.c., Pág. 95)

Por su madurez humana -¿Qué otra cosa podría significar en José el título de “Patriarca”- y sobre todo, porque en María y Jesús lo tiene todo? San José ya desde Nazaret tiene esa “quietud” o bienaventuranza que tendremos los demás algún día en el cielo. Así lo cantan los artistas:

La muerte es condición
para llegar al cielo
y el vencedor recibe
de la gloria su premio;
tú, en cambio, aquí en la tierra
ya gozas de tu Dios:
beato entre beatos
por singular favor.
(Himno: Celébrente , Oh José. Liturgia de las Horas).

P. Eusebio M. Ramos, m. j.

Tomado de:
.
El Propagador de la Devoción al señor San José, CXXXVIII, n. 2 Febrero 2009, pp. 2-6.

martes, 17 de febrero de 2009

Restauración de la obra: Patrocinio de San José sobre el Colegio Carolino


Regresa pintura del siglo XVIII de Miguel Cabrera al Carolino

Puebla, Pue. México, Jueves 13 de Marzo de 2008

Tras nueve años de haber sido removida a causa de los daños que sufrió por el sismo de 1999, este día la pintura “Patrocinio de San José sobre el Colegio Carolino” fue colocada nuevamente en el sitio que ocupó desde 1790 en el edificio Carolino.

La obra del siglo XVIII, que ahora se conoce es de la autoría del célebre pintor mexicano Miguel Cabrera, regresó después de nueve años de ausencia al lugar donde fue ubicado originalmente hace poco más de dos siglos para conmemorar la creación del Real Colegio Carolino, tras la expulsión de los jesuitas.

El Rector Enrique Agüera Ibáñez, acompañado por funcionarios bancarios de la firma HSBC, quienes patrocinaron económicamente el rescate de la importante obra fueron los responsables de su develación.

Tras destacar la importancia de obras de arte como ésta, el Rector aplaudió la suma de esfuerzos entre la Máxima Casa de Estudios y la firma bancaria para financiar su rescate.

Durante la ceremonia, la Directora del Museo Universitario Interactivo Casa de los Muñecos, Elsa Hernández Martínez, hizo una descripción pormenorizada de los daños que sufrió la pieza a causa del paso del tiempo:

“La obra fue sometida a una exhaustiva labor de limpieza, tres de máxima importancia: acumulación de suciedad que impedía apreciar la obra, ya que por años o siglos se había acumulado el polvo formando una gruesa capa. Tenía quemaduras en la parte inferior que le afectaban desde el punto de vista estético y de conservación, ello a causa de que fue colocada frente a ventanas que hicieron la función de lupa, quemándola poco a poco y dejando una zona de ampollas y escamas con desprendimiento y aspecto negro por efecto de la carbonización”.

Hernández Martínez abundó que la obra mostraba deterioro en su soporte y bastidor convirtiéndola en una pieza inestable. El soporte de la tela presentaba pequeños orificios y grietas, daños que también se solucionaron.

El criterio utilizado para el rescate se basó en la mínima intervención y respeto hacia el original, con el fin de conservar el aspecto antiguo, propio de una obra del siglo XVIII, subrayó.

La Directora del Museo Universitario añadió que durante el proceso de limpieza se descubrió la firma de Miguel Cabrera, “hecho que revalora la obra y permite ubicarla de una forma precisa en tiempo y espacio dentro de la historia”.

Como se mencionó al inicio, la pintura fue situada en el lugar donde se colocó hace 218 años: en el muro superior del arco ubicado sobre la escalinata principal del Edifico Carolino.

Las Características

La pintura es un óleo sobre tela de 4.09 metros de largo por 3.24 metros de ancho realizada por Miguel Cabrera, uno de los pintores mexicanos más importantes del periodo barroco mexicano.

Por siglos, la obra fue atribuida a Manuel Caro, pero las minuciosas labores de restauración permitieron encontrar la firma del autor original: Miguel Cabrera.

En el “Patrocinio de San José sobre el Colegio Carolino” se aprecia como figura principal de la obra a San José, quien carga cobre su lado izquierdo al niño Jesús. Dos arcángeles lo flanquean y sostienen su largo manto púrpura. En la parte superior se observa a otros dos pequeños ángeles con la intención de coronar al santo.

Debajo de esta imagen, aparecen 14 colegiales, justo en medio, uno de ellos se distingue por ser el único que alza su vista hacia las alturas; a sus pies se ubica apenas de forma perceptible la firma de Miguel Cabrera, famoso pintor del periodo barroco mexicano que cuenta con varias pinturas de la Virgen de Guadalupe en su haber.

En el trabajo de restauración que corrió a cargo del Maestro Javier Quirós Vicente se invirtieron aproximadamente 200 mil pesos y fue posible gracias al apoyo del Grupo Financiero HSBC.

La monumental obra forma parte del importante acervo pictórico, propiedad de la Máxima Casa de Estudios y que en la actualidad resguarda el Museo Universitario Interactivo Casa de los Muñecos.

La Rehabilitación

Sobre el proceso de rehabilitación, el Maestro Javier Quirós Vicente, quien hizo sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid y en la Academia de San Carlos de México, explicó que los trabajos iniciaron hace seis meses y se enfocaron a resarcir los daños de la pintura a causa del polvo, del desgaste del barniz, así como de la humedad que la afectó.

El restaurador, especialista en obras de arte del periodo colonial, se abocó a efectuar una minuciosa labor de limpieza, a reintegrar colores y algunos faltantes de tela dañados por las inclemencias del tiempo.

Otro daño atendido fueron las quemaduras de la parte baja de la pintura, ocasionadas por los rayos del sol que se intensificaron al pasar a través de una ventana que prácticamente actuó como lupa.

De acuerdo con Quirós Vicente, la pintura padecía uno de los males más comunes de las obras realizadas en los siglos XVI, XVII y XVIII: el adelgazamiento de la capa pictórica, “de ahí que en algunas partes, el pliego se mostraba prácticamente transparente”.

La labor total de restauración fue complicada, recalcó por último, en virtud de que la pintura está compuesta de varios paños unidos por costuras, “de ahí que su manejo fue sumamente cuidadoso para evitar desprendimientos y marcas”.

Tomado de:
.
.
Fotografía del Patrocinio de San José por Francisco Guasco tomada de:

En esta dirección puedes encontrar una noticia al respecto del mismo autor.

Acerca de Miguel Cabrera ve la entrada del 16 de febrero de 2009 en este Blog de Actualidades Josefinas.
.
.

lunes, 16 de febrero de 2009

San José la imagen de la Adoración de los reyes de Miguel Cabrera


Adoración de los reyes

Te presento la portada de la revista Actualidad Litúrgica, revista bimestral de Pastoral Litúrgica.

La Compañía de Jesús, fundada por San Ignacio de Loyola en el año de 1534 es quien ofrece a la Iglesia esta interesante publicación.

En el número 206 correspondiente a Enero-Febrero 2009 nos ofrece, en su portada, una imagen relativa a la Adoración de los Magos obra de Miguel Cabrera. Esta obra se encuentra en el Museo Nacional de Arte, INBA en México, D. F.

¿Quién fue Miguel Cabrera? “Miguel Cabrera (1695-1768 fue un pintor mexicano del arte virreinal del siglo XVIII.

Nació en Antequera (hoy Oaxaca) y en 1719 se trasladó a la Ciudad de México. Se cree que inició su formación artística en el taller de los hermanos Rodríguez Juárez, aunque también es posible que fuera discípulo de José de Ibarra.

Fue un artista muy prolijo, más preocupado por satisfacer la enorme cantidad de encargos que llegaban a su taller, que por la calidad de los mismos. El tema mariano, y más concretamente la Virgen de Guadalupe, ocupa gran parte de su obra; sobre esta materia escribió Maravilla americana y conjunto de raras maravillas observadas con la dirección de las reglas del arte de la pintura (1756).

Fue pintor de cámara del arzobispo José Manuel Rubio y Salinas y fundador en 1753 de la primera academia de pintura de México.

De su vasta producción destaca el Retrato de sor Juana Inés de la Cruz (1751), el Vía Crucis de la Catedral de Puebla y los cuatro lienzos ovalados del crucero de la catedral de México. También es autor de multitud de imágenes de santos repartidas por numerosos museos, conventos e iglesias, como el San Ignacio de Loyola y la Virgen del Apocalipsis de la Pinacoteca Virreinal de México, Ciudad de México o el Martirio de san Sebastián de la iglesia de Taxco (Guerrero), sitio del que además, es sobresaliente el conjunto de pinturas de su sacristía.

Su arte se muestra espléndido en las obras de pequeño y mediano formato, sobre todo en las pinturas que tienen planchas de cobre como soporte. En ellas destacan sus cálidos y vivos colores, sin parangón en la escuela novohispana del siglo XVIII, así como su firme dibujo y las poéticas expresiones de los rostros de sus Vírgenes, Santos e incluso retratos de personajes de su tiempo”.

En esta imagen de la adoración de los Reyes Magos, encontramos a Jesús que está sentado en las piernas de la Virgen María con un gesto de bendición y una mirada atenta hacia uno de los reyes magos, que está arrodillado, y que le ha ofrecido un don precioso contenido en un baúl que se encuentra en el suelo. Parte de estos tesoros son mostrados por un pequeño que se encuentra en la parte inferior derecha.

Dentro de la escena, María y el Niño Jesús brillan como con luz propia, hay una luminosidad especial en ellos. A medida que los personajes se encuentran más lejanos de la escena la intensidad de la luz es menor. Podemos darnos cuenta que el mago que ofrece el incienso tiene una luz normal, no así el que lleva el pequeño cofre, en él la luz comienza a ser menos intensa y si vemos los otros reyes, y los guardias que vienen detrás de ellos, veremos que éstos se encuentran casi en penumbra. Al fondo se contempla el cielo iluminado por lo que se esboza los rayos de la estrella que alumbra, tenuemente, el cielo de la noche del nacimiento.
.
La luz que proyecta Jesús a los magos, niños y guardias que, están en la escena, nos recuerdan el pasaje de Isaías 60: “Caminarán las naciones a tu luz y los reyes al resplandor de tu alborada”.

El personaje que se encuentra justo detrás de la Virgen es San José su figura apenas se esboza dentro de la escena. Tiene un gesto de quien contempla el evento y la postura de su mano derecha alude a la protección que ejerce sobre su esposa y su hijo.

Es significativo como Miguel Cabrera plasma, de una forma casi imperceptible, dentro el cuadro pictorico, al protector de la Sagrada Familia. Simbólicamente, en este esbozo de José de Nazaret, nos hace recordar su manera callada de ejercer su misión en el plano de la salvación.

P. Óscar Alejandro, m. j.

Imagen y algunos datos tomados de:

Actualidad Litúrgica, Enero-Febrero 2009, Año XXXVIII, n. 206

Datos de Cabrera tomados de:

domingo, 15 de febrero de 2009

Accede a 3 nuevas entradas sobre San José en el mes enero


Nuevos artículos relativos al mes de enero

En el mes de enero nuestro blog, Actualidades Josefinas, dejó de ofrecer algunas entradas en ciertos días. Pongo a tu disposición tres nuevas entradas que corresponden a las siguientes fechas:

El Sábado 17 de enero de 2009 te presento un artículo del P. Eusebio Ramos Ramón, Misionero de San José. El nombre de la entrada es: El título prudentísimo dado a San José.

El Domingo 18 de enero de 2009 te ofrezco algunos datos de un notable monje benedictino que cuenta, entre sus obras, la Basílica de Guadalupe. Esta entrada lleva por nombre: Descubriendo algunos datos de San José la vida de Fray Gabriel Chávez de la Mora OSB.

Y finalmente, el lunes 19 de enero de 2009, te presento las palabras del Legado Pontificio para el VI Encuentro Mundial de las Familias, Tarcisio Bertone, en la entrada titulada: Hogares de México puestos bajo la fiel custodia de San José.

Espero que estas nuevas entradas te ayuden a conocer más acerca de José de Nazaret.

P. Óscar Alejandro, m. j.

sábado, 14 de febrero de 2009

Tercer dolor y gozo para el tercer domingo dedicado a San José


Tercer Dolor y Gozo

Cumplidor obediente de la Ley de Dios, glorioso san José. La vista de la sangre preciosa que el Redentor Niño derramó en la circuncisión traspasó de dolor tu corazón; pero el nombre de Jesús que se le impuso te llenó de consuelo.

Por este dolor y gozo alcánzanos que, después de luchar en nuestra vida contra la esclavitud de los vicios, tengamos la dicha de morir con el santo nombre de Jesús en los labios y en el corazón.

(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)

Tercer dolor

Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de que fuera concebido en el seno materno (Lucas 2,21).

«¡Que no le hagan daño! –piensa José–, que para mí es más que un hijo». Pero hay que cumplir con la Ley, porque así lo dispuso Dios para que Jesús formase parte del Pueblo escogido. Y el Niño llora.

Si no hubiera habido pecado los hombres no sufriríamos. Al principio, recién creados, los hombres eran buenos, pero ellos se alejaron de Dios y se hicieron daño, a sí mismos y a los demás. Pasados los siglos, Dios hizo una Alianza para que los hombres, viviendo según los Mandamientos, fueran buenos. Y esa alianza se selló con sangre. El mundo llora, ¿y por qué llora? A veces cumplir los mandatos del Señor supone sacrificio, pero siempre es mayor el sufrimiento por no seguirlos. ¡Cuándo aprenderemos definitivamente que la Ley de Dios es camino de libertad, de felicidad, de amor!

Tercer gozo

Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados (Mateo 1, 21).

El nombre indica su misión en esta tierra: Jesús, el Salvador. Pero este Niño no va a quitar los males que aquejan a la humanidad, porque mientras haya pecados, el sufrimiento podrá servir de purificación y de corredención.

La sangre de la circuncisión evoca el precio de nuestro rescate. La sangre de la nueva Alianza ofrecida en la Cruz perdona los pecados y nos da la vida sobrenatural. Ahora sabemos, aunque nos cueste entenderlo, que detrás de nuestro sacrificio hecho por amor está la santidad.

Le han puesto por nombre Jesús, que significa «Dios salva». Toda su vida será camino salvador, y especialmente en la Cruz y la Resurrección se abrirán las compuertas de las aguas de la salvación. ¡Qué alegría saber que, unidos a Cristo en los Sacramentos y en la Cruz de cada día, toda nuestra vida tiene sentido redentor!

Reflexión:

· ¿Veo en los Mandamientos precisamente el orden adecuado para amar a Dios y a los demás; o, por el contrario, me parece que limitan mis caprichos?

· ¿Sé que en el sacrificio se demuestra el amor y, en él, el amor se hace más puro?

· ¿Noto en mi vida la pobreza, la castidad, el orden, la comprensión, la obediencia?

¿Comprendo que si no costara una virtud podría ser señal de que no se vive?

· ¿Entiendo que, aunque no tenga que llegar al derramamiento de sangre, también a mí se me pide ser mártir, es decir, amar dando lo que más cuesta?

· ¿Comprendo que con mi vida de sacrificio tengo que completar –actualizar hoy– lo que falta a la Pasión de Cristo? ¿Estoy dispuesto a redimir con Él?

Propósito:

Vivir estos días alguna mortificación, quizá la puntualidad en algún detalle que habitualmente me cuesta.

Oración:

Oh Dios que concediste al bienaventurado José hacerle partícipe de la salvación a través del cumplimiento puntual de sus obligaciones, haz que yo comprenda que la mortificación es un medio de amar y de reparar los pecados. Dame la fuerza para vivir como Tú deseas que viva. Así sea.

Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía.
Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.
Jesús, José y María, con vos descanse en paz el alma mía.

Tomado de:
http://pacodcjm.blogspot.com/2009/02/los-siete-domingos-de-san-jose.html

Imagen tomada de:
http://www.sanvicentedelasonsierra.org/uploads/pics/circuncision.jpg

viernes, 13 de febrero de 2009

Índice de: El Propagador de la Devoción al señor San José (febrero 2009)


Te ofrezco, a continuación, el índice y la portada de una revista josefina mexicana: El Propagador de la devoción al Señor San José. Revista iniciada en la Ciudad de México (1871) por el Fundador de los Misioneros de San José (19/IX/1872) el Padre José María Vilaseca (1831-1910). Es la publicación religiosa más antigua de México.

Año CXXXVIII, N. 2, febrero de 2009.

Índice

p. 1 Editorial
p. 2 ¡Hogar, Dulce Hogar! P. Eusebio Ramos Ramón, m. j.
p. 7 Dolores y Gozos de san José. P. Óscar Alejandro Hernández Zavala, m. j.
p. 9 Partitura de los Dolores y Gozos.
p. 10 Mensaje del Santo Padre. Benedicto XVI
p. 16 La quietud de Verbito.
p. 18 Quietud. Profesora María de Lourdes Coeto Bustos
p. 20 Disfruta escuchar la quietud que hay en ti. Lic. Dulce Cano, IJEM
p. 21 Quietud ... Una plegaria para nuestra sociedad. Diego R. Ferrero Balado
p. 23 Los Misioneros se preparan para el próximo capítulo General.
p. 24 Provincia María Inmaculada. Hermanas Josefinas XI Capítulo Provincial. Elvira Díaz Contreras H. J.
p. 27 Gracias y Peticiones
p. 28 Invitación vocacional
p. 30 (Contraportada) Invitación a la apertura del Jubileo 2010 Vilaseca Vive.
En portada: Imagen de San José Obrero, Parroquia Cristo de la Montaña. Guadalupe Nuevo León, México.

jueves, 12 de febrero de 2009

Invitación a visitar el día 29 de enero en este blog


Datos y meditación entorno a la imagen de la Sagrada Familia
.
He añadido para ti en el mes de enero la imagen correspondiente, al primer mes del año, aparecida en el Calendario Josefino 2009.

Solamente ve al día 29 de enero, en este blog, y encontrarás algunos datos y una pequeña meditación en torno a ella.

P. Óscar Alejandro, m. j.

Letanías a San José

San José

Como tú (Canto a San José)

Himno a San José (Popular en Chile)

Fan de San José

San José abriga a la Virgen María, en su vestimenta

Meditación Papa Francisco sobre la Sagrada Familia 28dic2014

Maestro de fe (Canto a San José)

Atento a Dios (Versión CD)

Magníficat de San José

¡Abbá José!

¡Tú eres un nuevo José!

)

Hijo de Dios, hijo de José

Video: invitación fiesta de San José en San Esteban

Himno a San José

Súplica a San José, custodio y padre

Canto de ofertorio misa de San José: Pan y Vino

Canto a San José: 'Tu justicia

21feb2014 Modelo de amor al Señor (Canto a San José)

Entrevista con uno de los grandes especialistas del Centro Josefino Español

Homilía de apertura del XI Simposio Internacional sobre San José

Entrevista de Radio Vaticano con ocasión del XI Simposio Internacional sobre San José

Palabras de Bienvenida del Obispo de Ciudad Guzmán

Primer día del Simposio Internacional sobre San José

Video: Protector de la vida (Canto a San José)

San José en el escudo del Papa Francisco

Canto: El silencio de San José

Fiesta de San José en el Cuzco 2012

Video: Fiesta de San José 2012 en la Parroquia de San Esteban

¡Grande eres, José!

Video: Vamos a Jugar señor San José (Canto)

Video: Plegaria, canto a San José

Video: Canto a San José del Ministerio de Música Cristo Rey

Video: José de María inseparable

En casa de José de Nazaret

Casita de Nazaret (Canto a la Sagrada Familia)

Recordando a un gran apostol de San José. 100 años de su pascua al Padre

Jóvenes de San José

¿Qué decir? (Canto a San José)

Un fragmento de la obra "Canción de José"

San José una fuente de inspiración la vocación a la paternidad

La fuente número 100 del Vaticano, dedicada a San José

Joven Nazareno (Canto a San José)

San José (Canto a San José)

Video: Villancico de José

Video: San José, una historia de amor (Canto a San José)

Video: Tu mirada (Canto a San José)

En el Jubileo de los 100 años de un gran apóstol de San José, II Parte

En el Jubileo de 100 años de la partida de un apóstol de San José

Imágenes X Simposio Internacional sobre San José 2009

San José en el Simposio Internacional de Kevelaer 2005

San José en la pintura de Ricardo González Copado

San José en 'El pulso de la fe'

Conversación con San José / Rozmowa ze Świętym Józefem

Audio: La virtud de San José

Video: 18 de marzo de 2009 Meditación Josefina en el rezo de Vísperas de Benedicto XVI

Video: 19 de marzo de 2009 Palabra de vida dedicada a San José por el P. Jesús Higueras

Video: 19 de marzo de 2009 La actualidad de San José. Por José Luis Navas

Canto: 'Carpintero'. Un canto del cantautor católico Felipe Gómez

Benedicto XVI, Misa del 19 de marzo de 2009. Viaje Camerún-Angola.

IPH, Podcast