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jueves, 2 de marzo de 2023

Dolores y gozos

 Dolores y gozos

(Aquismón, SLP. 01-02feb2023)


1. Cuándo crees que debes irte

por no claros panoramas

Dios te lleva a decidirte

Por esos que tú tanto amas.


Que así como tú escuchaste

La voz de Dios día a día

Haz que ame lo que cuidaste:

María y Jesús sean mi guía.


2. Cuando ves que la pobreza 

pone un freno a tu esperanza

El cielo te da entereza:

un pequeño trae confianza.


3. Una sangre derramada

Te hará sufrir sin medida

mas ver la luz encarnada

te curará toda herida.


4. Un creyente ve en tu Hijo

Suertes que traerán dolores

Pero también Ese, dijo, 

Salvará a los pecadores.


5. Sufriste huyendo al exilio

al lado de quien más amas

Pero tú fuiste su auxilio:

tu inmenso amor les regalas.


6. Pensabas que el sufrimiento

de nuevo había comenzado.

Pero el Cielo te da aliento:

Nazaret te ha consolado.


7. En tres días tú no lo viste:

al que es Luz en tu mirada

¡Pero qué alegría sentiste

verlo en tan digna morada.

miércoles, 16 de febrero de 2022

Catequesis 12 sobre San José. Papa Francisco

Papa Francisco, Audiencia general. Aula Pablo VI

Miércoles, 16 de febrero de 2022

 

Catequesis sobre san José 12

San José, Patrono de la Iglesia universal


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Concluimos hoy el ciclo de catequesis sobre la figura de San José. Estas catequesis son complementarias a la Carta apostólica Patris corde, escrita con ocasión de los 150 años de la proclamación de San José como Patrón de la Iglesia Católica, por parte del beato Pío IX. ¿Pero qué significa este título? ¿Qué quiere decir que San José es “patrón de la Iglesia”? Sobre esto quisiera reflexionar hoy con vosotros.

También en este caso son los Evangelios los que nos dan la clave de lectura más correcta. De hecho, al final de cada historia que ve a José como protagonista, el Evangelio anota que él toma consigo al Niño y a su madre y hace lo que Dios le ha ordenado (cfr.  Mt 1,24; 2,14.21). Resalta así el hecho de que José tiene la tarea de proteger a Jesús y a María. Él es su principal custodio: «De hecho, Jesús y María, su madre, son el tesoro más preciado de nuestra fe» [1] (Cart. ap. Patris corde, 5), y este tesoro es custodiado por san José.

En el plan de la salvación no se puede separar el Hijo de la Madre, de aquella que avanzó «en la peregrinación de la fe, y mantuvo fielmente su unión con el Hijo hasta la cruz» (Lumen gentium, 58), como nos recuerda el Concilio Vaticano II.

Jesús, María y José son en un cierto sentido el núcleo primordial de la Iglesia. Jesús es Hombre y Dios, María, la primera discípula, es la Madre; y José, el custodio. Y también nosotros «debemos preguntarnos siempre si estamos protegiendo con todas nuestras fuerzas a Jesús y María, que están misteriosamente confiados a nuestra responsabilidad, a nuestro cuidado, a nuestra custodia» (Patris corde, 5). Y aquí hay una huella muy hermosa de la vocación cristiana: custodiar. Custodiar la vida, custodiar el desarrollo humano, custodiar la mente humana, custodiar el corazón humano, custodiar el trabajo humano. El cristiano es —podemos decir— como san José: debe custodiar. Ser cristiano no es solo recibir la fe, confesar la fe, sino custodiar la vida, la propia vida, la vida de los otros, la vida de la Iglesia. El Hijo del Altísimo vino al mundo en una condición de gran debilidad: Jesús nació así, débil, débil. Quiso tener necesidad de ser defendido, protegido, cuidado. Dios se ha fiado de José, como hizo María, que en él ha encontrado el esposo que la ha amado y respetado y siempre ha cuidado de ella y del Niño. En este sentido, «san José no puede dejar de ser el Custodio de la Iglesia, porque la Iglesia es la extensión del Cuerpo de Cristo en la historia, y al mismo tiempo en la maternidad de la Iglesia se manifiesta la maternidad de María. José, a la vez que continúa protegiendo a la Iglesia, sigue amparando al Niño y a su madre, y nosotros también, amando a la Iglesia, continuamos amando al Niño y a su madre» (ibid.).

Este Niño es Aquel que dirá: «Cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25,40). Por tanto, toda persona que tiene hambre y sed, todo extranjero, todo migrante, toda persona sin ropa, todo enfermo, todo preso es el “Niño” que José custodia. Y nosotros somos invitados a custodiar a esta gente, estos hermanos y hermanas nuestros, como lo ha hecho José. Por esto, él es invocado como protector de todos los necesitados, de los exiliados, de los afligidos, y también de los moribundos —hablamos de ello el pasado miércoles—. Y también nosotros debemos aprender de José a “custodiar” estos bienes: amar al Niño y a su madre; amar los Sacramentos y al pueblo de Dios; amar a los pobres y nuestra parroquia. Cada una de estas realidades es siempre el Niño y su madre (cfr. Patris corde, 5). Nosotros debemos custodiar, porque con esto custodiamos a Jesús, como lo ha hecho José.

Hoy es común, es de todos los días criticar a la Iglesia, subrayar las incoherencias —hay muchas—, subrayar los pecados, que en realidad son nuestras incoherencias, nuestros pecados, porque desde siempre la Iglesia es un pueblo de pecadores que encuentran la misericordia de Dios. Preguntémonos si, en el fondo del corazón, nosotros amamos a la Iglesia así como es. Pueblo de Dios en camino, con muchos límites, pero con muchas ganas de servir y amar a Dios. De hecho, solo el amor nos hace capaces de decir plenamente la verdad, de forma no parcial; de decir lo que está mal, pero también de reconocer todo el bien y la santidad que están presentes en la Iglesia, a partir precisamente de Jesús y de María. Amar la Iglesia, custodiar la Iglesia y caminar con la Iglesia. Pero la Iglesia no es ese grupito que está cerca del sacerdote y manda a todos, no. La Iglesia somos todos, todos. En camino. Custodiar el uno del otro, custodiarnos mutuamente. Es una bonita pregunta, esta: yo, cuando tengo un problema con alguien, ¿trato de custodiarlo o lo condeno enseguida, hablo mal de él, lo destruyo? ¡Debemos custodiar, siempre custodiar!

Queridos hermanos y hermanas, os animo a pedir la intercesión de san José precisamente en los momentos más difíciles de vuestras vidas y de vuestras comunidades. Allí donde nuestros errores se convierten en escándalo, pidamos a san José la valentía de enfrentar la verdad, de pedir perdón y empezar de nuevo humildemente. Allí donde la persecución impide que el Evangelio sea anunciado, pidamos a san José la fuerza y la paciencia de saber soportar abusos y sufrimientos por amor al Evangelio. Allí donde los medios materiales y humanos escasean y nos hacen experimentar la pobreza, sobre todo cuando estamos llamados a servir a los últimos, los indefensos, los huérfanos, los enfermos, los descartados de la sociedad, recemos a san José para que haya para nosotros Providencia. ¡Cuántos santos se han dirigido a él! ¡Cuántas personas en la historia de la Iglesia han encontrado en él un patrón, un custodio, un padre!

Imitemos su ejemplo y por esto, todos juntos, rezamos hoy; rezamos a san José con la oración que puse en la conclusión de la Carta Patris corde, encomendándole nuestras intenciones y, de forma especial, la Iglesia que sufre y que está en la prueba. Y ahora, vosotros tenéis en mano en diferentes idiomas, creo que cuatro, la oración, y creo que estará también en la pantalla, así juntos, cada uno en su idioma, puede rezar a san José.


Salve, custodio del Redentor

 y esposo de la Virgen María.

A ti Dios confió a su Hijo,

en ti María depositó su confianza,

contigo Cristo se forjó como hombre.


Oh, bienaventurado José,

muéstrate padre también a nosotros

y guíanos en el camino de la vida.

Concédenos gracia, misericordia y valentía,

y defiéndenos de todo mal. Amén.


[1]S. Rituum Congreg.,  Quemadmodum Deus (8 diciembre 1870):  ASS 6 (1870-71), 193; B. Pío IX, Carta ap.  Inclytum Patriarcham (7 julio 1871):  l.c., 324-327.


Saludos:

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Acudamos a la intercesión de San José en los momentos difíciles de la vida, sobre todo cuando nuestros errores crean escándalo, para que tengamos la valentía de enfrentar la verdad, de pedir perdón y comenzar de nuevo; cuando la persecución impida que el Evangelio se anuncie, para que tengamos la fuerza y la paciencia de afrontar las dificultades; y cuando nos falten los recursos materiales, para que confiemos siempre en la divina Providencia. Que el Señor los bendiga. Muchas gracias.


jueves, 15 de agosto de 2019

A 30 años de un gran documento sobre San José: Entrevista con el P. Tarcisio Stramare, osj



Entrevista al padre Tarcisio Stramare, teólogo que colaboró con Juan Pablo II en la Custodio del Redentor (Redemptoris Custos), la exhortación apostólica sobre la misión de San José de la cual hoy se cumple el 30 aniversario.

Les explico cuán grande es el Custodio del Redentor

“Desafortunadamente en los libros de dogmática, en los seminarios y en las universidades católicas, la figura de San José está hoy absolutamente ausente. Pero ¿Cómo se pude hacer teología de la Sagrada Familia y por lo tanto de la familia si falta San José?”

Quien habla es el padre Tarcisio Stramare, religioso de los Oblatos de San José y guía, al interior de esta congregación, del Movimiento Josefino, que tiene precisamente el fin de difundir el conocimiento y el culto del que es considerado padre de Jesús.

Entre los mayores estudiosos de Josefología, el padre Tarcisio, que casi tiene 91 años conserva una lucidez que da envidia y recientemente ha publicado el gran volumen: San José. Hecho religioso y teología (Shalom 2018), fue uno de los teólogos que colaboraron con san Juan Pablo II en la elaboración  de la Custodio del Redentor (Redemptoris Custos), la exhortación apostólica centrada sobre el rol y la misión de San José en la Vida de Jesús, por lo tanto al servicio del misterio de la Redención.

Con ocasión del 30 aniversario de la Custodio del Redentor (Redemptoris Custos), que acontece, propio hoy, en la solemnidad de la Asunción de María - La Nueva Brújula entrevistó al padre Tarcisio.

El Padre Tarcisio Stramare, colaboró con Juan Pablo II en la Custodio del Redentor (Redemptoris Custos): a 30 años de distancia ¿Por qué es importante descubrir las enseñanzas de esta exhortación apostólica?

Colaboré mucho, sobre todo en el plano teológico porque esto es aquello que falta cuando se habla de San José. Más allá de los buenos discursos sobre las virtudes o de los sermoncillos que reducen a San José a un gran hombre, eso es lo que falta, y que, más aún, es esencial: su presencia en el plano de la Encarnación. Bastaría seguir el esquema del Concilio sobre la Revelación, que comprende tres elementos: hechos, palabras y el misterio en ellos contenido. Su primera función es aquella de minister salutis es decir de “ministro de la salvación” se tiene la intención, evidentemente de aquella ofrenda a los hombre de parte de Jesús. A esta obra del Redentor que los hombres pueden participar como siervos del plan de Dios: la Virgen participa de un modo absoluto, sobretodo sirviendo a Jesús como madre; y, junto a ella, San José lo sirvió como padre.

¿Es este el punto de partida para comprender el rol de San José en la Redención?

Sí, en el número 8 de la Custodio del Redentor  se escribe que “San José fue llamado por Dios a servir directamente a la persona y a la Misión de Jesús mediante el ejercicio de su paternidad”. Por lo tanto, la paternidad es el instrumento que Dios puso en manos de San José para servir a Jesús, justamente como padre. En la Custodio del Redentor se profundiza justamente la paternidad como principio teológico para mirar a San José, un principio que claramente “pasa a través del matrimonio con María, es decir, a través de la familia” (Custodio del Redentor 7).

¿En la Custodio del Redentor se destaca, por tanto, su servicio paterno hacia Jesús?

 ¡Exacto! Ahora bien, nosotros también servimos a Jesús, pero no directamente sino a través de su Iglesia, mientras que José lo sirvió directamente. Él, con la Virgen, pudo tocar con sus manos la carne de Jesús, por lo tanto su Humanidad. Y como ha sido custodio y padre de Jesús en la tierra, así hoy continua su misión paterna de protector de la Iglesia. Por esto la primera parte de la Custodio del Redentor habla de su paternidad respecto a Jesús y la última parte de su protección hacia la Iglesia. Se reitera así que la Iglesia debe dirigirse a San José y también imitarlo: la Iglesia debe por tanto aprender a servir a Jesús, como lo sirvió San José junto con María. Es importante subrayar este su papel,  junto con María, que desafortunadamente la mayoría de las veces es descuidado aún por parte del algunos mariólogos, como si la Virgen no se hubiera casado. 

Usted antes usó una expresión, ministro de la salvación, que está contenida en la Custodio del Redentor y pertenece a San Juan Crisóstomo. 

Crisóstomo es un Padre y doctor de la Iglesia. Esto nos recuerda que los Padres de la Iglesia y los escritores de Iglesia siempre se han ocupado de la figura de San José, por lo tanto no es verdadero cuando se dice que de él “no se sabe nada”… Los Padres hablan mucho y abundantemente de San José porque en sus homilías explicaban el Evangelio; y el primer Evangelio que explicaban era el de Mateo, que al inicio se detiene justamente en José.

En la Custodio del Redentor se habla también de la importancia de José en relación al trabajo humano que se acerca al misterio de la Redención. ¿Nos puede explicar este pasaje?

El punto es que Jesús “asumió” todas las realidades humanas y, entre éstas, una realidad primordial: el trabajo. Jesús por lo tanto “asumió” también el trabajo, para purificarlo y santificarlo. Ahora bien, San José, como ministro de la salvación, acercó a Jesús al trabajo, lo puso en contacto con el trabajo para que lo santificara, a fin de que fuera Él, como para las otras realidades humanas, el Redentor de todo.

Inmediatamente después de haber hablado de su ser trabajador, la Custodio del Redentor subraya el primado de la vida interior en San José. 

Juan Pablo II pone en evidencia el silencio, no como silencio en sí mismo sino visto propiamente como contemplación. Porque San José no era solamente un trabajador que después quizás se muere de cansancio y ni siquiera piensa en Dios… él era sobre todo un contemplativo. En la Custodio del Redentor se encuentra este pequeño capítulo en el que se explica bien como reconciliar acción y contemplación. Se trata de un pasaje fundamental porque San José no es una figura “fácil” que se puede agotar como modelo de hombre pobre y silencioso. Desafortunadamente en el campo teológico no lo mira casi nadie, en los manuales de teología ni siquiera se le nombra, mucho menos se concibe como él está ligado íntimamente a los misterios de la Encarnación y de la Redención.

Siempre, a propósito de la contemplación: ¿Qué cosa puede decirnos la gran devoción que tenía hacia San José, una contemplativa y reformadora del Carmelo, como santa Teresa de Ávila?

Nos dice que San José es justamente, antes que nada, un modelo de contemplación. Cada día tenía, delante de sí, la Verdad y ciertamente estaba encantado de la Verdad que es Jesús. Si falta la contemplación también la acción  se convierte… en un acto y basta. Contemplar significa estar aferrado por la Verdad. Para dar un ejemplo: en base al amor tú trabajas,  por esto, entre más fuerte sea el amor por tu familia más motivado estará tu trabajo. La contemplación y el Amor, y es a través de ésta que el trabajo puede unirse al Amor. Contemplar quiere decir amar, y amar quiere decir conocer: si amas, entonces lo haces con esfuerzo, con sacrificio de ti. San José dio toda su vida a Jesús porque lo amaba. 

Mirando a los últimos dos siglos comparando la creciente secularización, los Papas, desde Pío IX que lo declaró patrono universal de la Iglesia en adelante, promovieron mucho la devoción a San José. Y sin embargo hoy, en la misma Iglesia no se “observa” el papel de San José ¿Se puede hacer un paralelo con el hecho que la paternidad, al nivel más general de la sociedad, esté bajo ataque? 

¡Ciertamente, de hecho hoy hay necesidad de este tema de la paternidad y es necesario mostrar a San José y hablar de él! Si pensamos en el matrimonio ¿Cómo se puede hacer teología de la familia sin la Sagrada Familia? Sí, se dice que es un modelo, pero todo termina allí. De este modo se hace sólo moralismo, no teología.

Tenemos necesidad de entender que la familia es parte integrante de la Encarnación y de la Redención y que en la Sagrada Familia, con Jesús, están justamente María y José. En la Custodio del Redentor se menciona un argumento que trato en algunos capítulos de mi último libro y es el de la pertenencia de San José a la misma unión hipostática. Porque la Encarnación del Verbo se da a través de esta unión que requiere la presencia de María y José, de ninguna manera son personajes de adorno. Son parte de la esencia de la Encarnación, porque Dios se encarnó en una familia. Es esta la grandeza que necesita destacarse.

Ermes Dovico
15 de agosto de 2019

Tomado de La Nuova Bussola Quotidiana:



Traducción del Italiano:

P. Óscar Alejandro, m. j.









domingo, 9 de junio de 2019

Después de 137 años el Templo de la Sagrada Familia obtiene permiso de obras



La Sagrada Familia de Barcelona obtiene permiso de obras

La inconclusa Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, del afamado arquitecto Antoni Gaudí, recibió finalmente una licencia oficial de obras, 137 años después de que empezó su construcción.

El ayuntamiento de Barcelona precisó el viernes que concedió a los actuales constructores un permiso de trabajo válido hasta 2026.

Los constructores dicen que es tiempo suficiente para terminar de levantar las torres centrales del emblemático templo católico.

La piedra fundamental de la basílica fue colocada en 1882, pero las autoridades de Barcelona afirman que no hay constancia de que se haya concedido nunca una licencia de construcción, aunque se solicitó por primera vez en 1885.

Las autoridades de Barcelona afirman que la ciudad recibirá 4,6 millones de euros (5,2 millones de dólares) en pago de derechos por el permiso, en virtud de un acuerdo negociado con una fundación dedicada a completar y preservar La Sagrada Familia.

Con el acuerdo entre la ciudad y la fundación, se ha podido "conseguir acabar con una anomalía histórica en nuestra ciudad", según la funcionaria barcelonesa Janet Sanz.

Más de 4,5 millones de visitantes pagan cada año entre 17 y 38 euros cada uno para visitar la basílica del tamaño de una catedral.

El gobierno de Barcelona estima que 20 millones de turistas se paran afuera para maravillarse con los campanarios. Gaudí planeó erigir 12, uno por cada uno de los discípulos de Jesucristo, pero es posible que nunca lleguen a construirse todos.

Una vez terminadas, las torres centrales harán de La Sagrada Familia la estructura religiosa más alta de Europa, con 172,5 metros (566 pies) de altura, según los constructores.

Barcelona tiene la mayor concentración de inmuebles diseñados por Gaudí, cuya atrevida estética modernista sigue inspirando a los arquitectos.

Como católico ferviente, dedicó gran parte de su vida profesional a la Sagrada Familia, para lo cual incorporó elementos del simbolismo cristiano junto con las formas orgánicas que empleaba a menudo.

Gaudí murió en 1926 tras ser atropellado por un tranvía cuando apenas una de las fachadas había sido terminada. Está enterrado en la cripta de la iglesia.

Las obras en curso se basan en las maquetas de yeso del arquitecto, así como en fotos y publicaciones de sus dibujos originales, que fueron destruidos en un incendio en la década de 1930, según la fundación de la Sagrada Familia.

9 de junio de 2019

Tomado de:


jueves, 2 de mayo de 2019

Incendio destruye la Iglesia San José en Phoenix



Incendio destruye Iglesia dedicada a San José

Un extenso incendio destruyó la iglesia de San José en el norte de Phoenix (Estados Unidos), durante la mañana del 1 de mayo, sin dejar heridos.

El siniestro comenzó poco después de la medianoche y no se extinguió por completo hasta después de las 6 a.m., informó ABC 15 Arizona.

"Esta mañana nos despertamos con la noticia trágica del incendio en la iglesia católica San José en Phoenix", dijo la Diócesis de Phoenix en una declaración el 1 de mayo.

"Estamos desconsolados por la comunidad católica de San José y estamos agradecidos por la valentía de los bomberos y los socorristas", añadió.

Más de 60 bomberos fueron enviados a apagar el incendio.

Según AZ Family, el capitán de bomberos Danny Gile, dijo que se dieron cuenta de que no iban a poder salvar el templo y por ello tomaron como objetivo detener la propagación del incendio y salvar los edificios circundantes.

"Nunca queremos perder estos edificios, especialmente una iglesia", dijo Gile, pues “son un faro de esperanza para nuestra comunidad".

La Diócesis indicó que “el Departamento de Bomberos de Phoenix está investigando el incendio”. "Hoy, en esta fiesta de San José Obrero, pedimos a la comunidad que se una a nosotros en oración", concluyó la declaración de ayer miércoles.

Por su parte, en su sitio web la parroquia de San José dijo que “en tiempos como este, sabemos que nuestra fe nos llevará a través de este momento difícil. Por favor, oren por nuestra comunidad parroquial y nuestro pastor, el padre Reggie”.

“En nuestra fortaleza, avanzaremos hacia nuestro 50 aniversario como un faro de esperanza y amor. Por favor considere una donación para ayudarnos a reconstruir nuestra iglesia”, expresó la comunidad.

Traducido y adaptado por Eduardo Berdejo. Publicado originalmente en CNA.

02 de mayo de 2019

Tomado de:


Letanías a San José

San José

Como tú (Canto a San José)

Himno a San José (Popular en Chile)

Fan de San José

San José abriga a la Virgen María, en su vestimenta

Meditación Papa Francisco sobre la Sagrada Familia 28dic2014

Maestro de fe (Canto a San José)

Atento a Dios (Versión CD)

Magníficat de San José

¡Abbá José!

¡Tú eres un nuevo José!

)

Hijo de Dios, hijo de José

Video: invitación fiesta de San José en San Esteban

Himno a San José

Súplica a San José, custodio y padre

Canto de ofertorio misa de San José: Pan y Vino

Canto a San José: 'Tu justicia

21feb2014 Modelo de amor al Señor (Canto a San José)

Entrevista con uno de los grandes especialistas del Centro Josefino Español

Homilía de apertura del XI Simposio Internacional sobre San José

Entrevista de Radio Vaticano con ocasión del XI Simposio Internacional sobre San José

Palabras de Bienvenida del Obispo de Ciudad Guzmán

Primer día del Simposio Internacional sobre San José

Video: Protector de la vida (Canto a San José)

San José en el escudo del Papa Francisco

Canto: El silencio de San José

Fiesta de San José en el Cuzco 2012

Video: Fiesta de San José 2012 en la Parroquia de San Esteban

¡Grande eres, José!

Video: Vamos a Jugar señor San José (Canto)

Video: Plegaria, canto a San José

Video: Canto a San José del Ministerio de Música Cristo Rey

Video: José de María inseparable

En casa de José de Nazaret

Casita de Nazaret (Canto a la Sagrada Familia)

Recordando a un gran apostol de San José. 100 años de su pascua al Padre

Jóvenes de San José

¿Qué decir? (Canto a San José)

Un fragmento de la obra "Canción de José"

San José una fuente de inspiración la vocación a la paternidad

La fuente número 100 del Vaticano, dedicada a San José

Joven Nazareno (Canto a San José)

San José (Canto a San José)

Video: Villancico de José

Video: San José, una historia de amor (Canto a San José)

Video: Tu mirada (Canto a San José)

En el Jubileo de los 100 años de un gran apóstol de San José, II Parte

En el Jubileo de 100 años de la partida de un apóstol de San José

Imágenes X Simposio Internacional sobre San José 2009

San José en el Simposio Internacional de Kevelaer 2005

San José en la pintura de Ricardo González Copado

San José en 'El pulso de la fe'

Conversación con San José / Rozmowa ze Świętym Józefem

Audio: La virtud de San José

Video: 18 de marzo de 2009 Meditación Josefina en el rezo de Vísperas de Benedicto XVI

Video: 19 de marzo de 2009 Palabra de vida dedicada a San José por el P. Jesús Higueras

Video: 19 de marzo de 2009 La actualidad de San José. Por José Luis Navas

Canto: 'Carpintero'. Un canto del cantautor católico Felipe Gómez

Benedicto XVI, Misa del 19 de marzo de 2009. Viaje Camerún-Angola.

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